Ciencia e impactos
Según los resultados del cuarto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, de las siglas en inglés), el cambio climático se atribuye directamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera planetaria como resultado del aumento de la concentración de los gases de efecto invernadero (GEI), lo que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante largos periodos de tiempo.
Los GEI son un tipo de gases que se producen de forma natural en la atmósfera o por la acción de la actividad humana. Estos gases absorben calor en la atmósfera, y pueden permanecer en la atmósfera durante un largo periodo de tiempo, desde décadas hasta centenares y miles de años.
Esta aumento en la concentración de GEI ha provocado la alteración del fenómeno natural que permite la vida en la tierra, lo que se conoce como efecto invernadero. Los GEI de la atmósfera funcionan como los cristales de un invernadero e impiden que el calor del planeta se escape en su totalidad, contribuyendo a que la temperatura media del aire superficial del planeta sea apta para la vida . Sin estos gases la temperatura media de la Tierra sería de -18 º C y con un exceso de estos, como se está produciendo en la actualidad, la vida futura tampoco sería viable.
Los GEI incluyen el dióxido de carbono, el metano, el óxido nitroso, los clorofluorocarbonos, el ozono, e incluso el vapor de agua.
Antes del comienzo de la Revolución Industrial, los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera eran alrededor de 280 partes por millón por volumen (ppmv), mientras que los niveles actuales son alrededor de 370 ppmv. La razón principal de esto es la combustión de combustibles fósiles, incluyendo las centrales de carbón, tubos de escape de automóviles, chimeneas de las fábricas, etc.
El calentamiento global está ocurriendo realmente, y como la mayoría de los expertos científicos cree, es causada esencialmente por la actividad humana. Aunque pueden existir algunas causas naturales o simplemente un proceso de cambio climático propio del planeta, sin embargo la humanidad tiene una gran parte de responsabilidad en ello. Las condiciones ambientales extremas se producirán más a menudo como una de las consecuencias del calentamiento climático.
Este cambio climático se puede evitar o corregir en parte, pero para ello es necesaria la acción inmediata. El objetivo principal es reducir un 80% de las emisiones para el año 2050. El problema es que la mayoría de los países y comunidades todavía no se comprometen plenamente a ella.
Aunque ya existen tecnologías limpias y eficientes, el verdadero reto consiste en financiar estos proyectos.
Sin embargo queda la esperanza que las generaciones más jóvenes tengan una mentalidad o sensibilidad respecto al problema del cambio climático. Es necesario darse cuenta de que las personas no viven solas cómo si de una "isla" se tratara y que incluso la acción más pequeña e insignificante tiene consecuencias globales.
Existen diversas consecuencias producidas por el calentamiento global. De hecho, la lista puede extenderse mucho. Éstos son los principales problemas (no olvidar que hay también consecuencias económicas para cada uno):