La adopción de medidas
e)mission trabaja con particulares, empresas y organizaciones en el diseño y implantación de estrategias de gestión del carbono, en la reducción y neutralización.
Disponer de una estrategia o programa de actuación contra el cambio climático puede ayudar a hacer frente a los riesgos asociados y a las cuestiones técnicas relacionadas con este tema, así como a comunicar de manera efectiva las medidas adoptadas.
Cada vez que calentamos nuestro hogar, cogemos un vuelo o conducimos un automóvil, el consumo de combustible libera CO2 a la atmósfera, causante del cambio climático. Por este motivo, es necesario tomar medidas para reducir nuestras emisiones de CO2 y hay muchas maneras de reducir la huella de carbono en los diversos ámbitos y niveles: países, empresas e instituciones, gobiernos y municipios, y hogares y personas.
La definición de una estrategia para lograr la neutralidad de carbono le permite asumir la responsabilidad de las emisiones de carbono resultantes de sus actividades (como individuo o como organización).
La adopción de medidas teniendo en cuenta el enfoque de "Reducir y neutralizar", es decir, tomar medidas para reducir activamente sus emisiones de carbono y para aquellas que no puedan evitarse, se puede optar por su compensación mediante la compra de créditos de carbono de calidad. La compensación de emisiones permite la financiación de proyectos de alta calidad de reducción de emisiones, que permiten la transferencia de tecnologías limpias, así como la promoción de un desarrollo local sostenible en las comunidades involucradas en los proyectos.
Es importante destacar el hecho que neutralizar su huella de carbono debe ser siempre un complemento a la estrategia de reducción de sus emisiones.
Estamos actualizando este apartado. Disculpen las molestias.
La responsabilidad del cambio climático, aunque podría parecer que reside en los gobiernos, la verdad es que las empresas, industrias e instituciones tienen su parte de responsabilidad ha assumir. Al hacerlo se buscan maneras de gestionar la reducción de las emisiones que generan.
Algunos pasos clave que cualquier organización debe considerar para gestionar sus emisiones de carbono:
Ahora más que nunca, es el momento que los gobiernos y los municipios, especialmente los ubicados en el llamado mundo desarrollado, tomen las medidas necesarias y asuman sus responsabilidades. Hay muchas maneras de poner-se en marcha:
La principal es, por supuesto, la consideración de otras opciones de generación de energía (por ejemplo, la energía solar y eólica) en cualquier edificio municipal, por ejemplo la instalación de sistemas solares fotovoltaicos en edificios públicos. Otra alternativa es la adopción de una ordenanza de edificación sostenible para los edificios municipales nuevos y ya existentes, en que por ejemplo, se contemple de forma prioritaria el uso de materiales que no procedan de las industrias con grandes volúmenes de emisiones.
Una solución simple para la reducción de la huella de carbono es adquirir productos y servicios con etiquetas verdes o certificados de energía renovable, de esta forma la administración pública ejerce de ejemplo a otras organizaciones del sector privado. Por otra parte, y como medida más restrictiva, se pueden establecer relaciones comerciales de forma prioritaria con empresas u organismos que tienen también algún tipo de certificado de neutro en carbono.
Un ámbito donde se pueden hacer grandes avances es en el de la gestión de los residuos sólidos. El reto consiste en la adopción de políticas que apoyen las prioridades ambientales, como por ejemplo la reducción de los residuos. Algunas posibles acciones son la implantación de una política de impresión en edificios de oficinas municipales, que contemple el ahorro del consumo de papel estableciendo las copias a doble cara entre otras acciones, el aumento en las instalaciones municipales con prácticas de compostaje, la implantación del mulching para el provecho de los restos de la poda municipal, mejorar el sistema de recogida selectiva de los residuos en las instalaciones municipales, etc.
Hay muchas maneras de que una persona pueda reducir sus emisiones. El primer paso es cuantificar la cantidad de emisiones generadas, buscar alternativas de reducción de las emisiones generadas y calcular cuántos créditos de carbono son necesarios para la compensación de la emisiones que no se pueden reducir. Por desgracia, esta última opción no es realmente muy utilizada hoy en día.
Pero hay otras formas más económicas y tal vez más sencillas para contribuir a un modo de vida más sostenible. Es importante conocer una gran cantidad de trucos y ponerlos en práctica, por ejemplo, desconectar el televisor y el ordenador por la noche.
Este tipo de trucos ya se utilizan ampliamente, especialmente en las sociedades más desarrolladas, lo que implica una mayor conciencia ecológica de las personas y que en un futuro, permita a las personas compensar las emisiones que no se pueden reducir.
Otra opción es ser más proactivo, por ejemplo, con la participación en la recogida de la materia orgánica de los domicilios, los restos de comida y desechos de jardín (para el compostaje) y el reciclaje / reutilización del papel, cartón, plástico y vidrio.
Además, hay otras maneras de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero con algún tipo de inversión. Se trata de la instalación de aerogeneradores a pequeña escala, calentadores solares de agua caliente y para piscinas.